martes, 10 de abril de 2012

Propuesta inversiones y las finanzas públicas de Mejía para el 2013-2016

Esta propuesta de inversión llevaría el coeficiente de inversión real en por ciento del PIB a 20.1 
Escrito por: MIGUEL CEARA-HATTON
En el programa de gobierno de Mejía se elaboró una propuesta de inversiones pública y privada que identifica necesidades de la población y oportunidades para el sector privado a nivel de municipio y consolidada a nivel provincial, la cual alcanza 2 millones de millones de pesos corrientes para el período 2013-2016.
Esta propuesta de inversión del PRD llevaría el coeficiente de inversión  real en por ciento del PIB a 20.1% y la inversión crecería en un 11.0% (2013-2016), ambas en forma creciente durante el período.
Los cuales, dado los valores de las elasticidades inversión-producto y producto-empleo, crearían 530 mil nuevos empleos, fundamentalmente formal, dada la naturaleza de la inversión, reduciendo la tasa de desempleo ampliada de 14.8% en 2012 a 10.8% al final de  2016. El crecimiento económico del período sería de 6.1%.
Las dos terceras partes de la inversión estarían concentradas en sectores productivos y una tercera parte en los sectores sociales. La propuesta supone que debido a las políticas económicas el coeficiente de ahorro nacional aumenta, reduciendo el uso de ahorro externo (déficit en cuenta bienes y servicios no factoriales).
El Gobierno cubriría alrededor del 22% al 24% del total de la inversión requerida, lo cual implica una reestructuración del gasto público y un  aumento del ahorro público  de 0.8% en 2011 a  5.3%  en 2016.
El gasto en educación iniciaría en 2013 con el 4.10% del PIB y terminaría en 2016 con 4.30%, la salud terminaría con 2.06% y el gasto que tiene que ver con la producción social de salud tendría un aumento sustancial, como es agua y alcantarillado que terminaría siendo, en promedio, 1.56 veces el nivel del por ciento del PIB del cuatrienio anterior.  Igual el gasto en los municipios, que sería 1.29 veces superior. Finalmente, el servicio total de la deuda alcanzaría el 5% durante el período y los intereses el 2.29%.
Esta propuesta de gasto iría acompañada de un esfuerzo por lograr un superávit primario promedio de 2% y un déficit en el resultado presupuestario promedio de -0.45% del PIB entre 2013-2016. En la parte de los ingresos tributarios se ha supuesto un escenario igual al contemplado en la Ley de la Estrategia Nacional de Desarrollo.
Al mismo tiempo se pretende reducir el coeficiente de deuda pública en el PIB e ir reestructurando la deuda total hacia un mayor componente de deuda interna.
En general, se puede afirmar que la propuesta del PRD demanda un nivel de inversiones que garantice un aumento en el empleo formal, un ambiente institucional propicio para la inversión privada, la reestructuración del gasto público hacia mayor calidad, satisfaciendo los compromisos sociales e institucionales, así como un aumento del ahorro corriente del gobierno, para lograr un mejor país, pero para todos.
La cifra
2 millones de millones  de pesos.  Es la inversión pública y privada  propuesta  en el programa de gobierno de Hipólito Mejía para el periodo 2013-2016,     que identifica necesidades de la población dominicana y oportunidades para el sector privado a nivel de municipio y consolidada a nivel provincial. http://www.hoy.com.do/

miércoles, 7 de marzo de 2012

Un gran perdedor, un megaganador

Hipólito Mejía y Hatuey D Camps
Escrito por: José Antonio Torres 
La incursión del licenciado Hatuey De Camps en la campaña presidencial del Partido Revolucionario Dominicano, sin duda que da un giro al escenario electoral y a la situación interna del partido blanco.

Aunque el acuerdo expresa de manera clara que no se trata de una fusión entre el PRD y PRSD, la realidad es que los perredeístas recibieron al “cacique” como al hijo pródigo que regresa al seno de la familia.

Contrario ha ocurrido con el ingeniero Miguel Vargas Maldonado, quien siendo presidente del partido blanco se mantiene al margen del proceso, apostando a la derrota del candidato de su organización.

Con esa actitud cedió su espacio a De Camps, quien siendo políticamente más inteligente, lo tomó y 24 horas después ya estaba cosechando frutos.

De Camps, cruzó la calle desde la acera de enfrente y como dice el pueblo: “les comió los caramelos a Miguel”, quien guiado por un grupo de asesores perdedores insiste en mantenerse en reflexión.
Miguel Vargas

Al parecer, Miguel no entiende que si Hipólito pierde, él pierde y si gana, él también pierde. En caso de una derrota del PRD, la gente de Hipólito responsabilizarían a Miguel y le “chubarían las bases, que seguro se lo cobrarían en la convención del próximo año.

Pero si ocurre lo contrario, entonces para Miguel será peor, porque dirán que ganaron los comicios sin la participación del presidente del partido.

Ahí se presentará el escenario más importante, porque vendrán las comparaciones entre Miguel y Hatuey. Entre el que sin ser del partido ayudó a la victoria versus a un  presidente que no hizo nada.

Los estrategas de Miguel han demostrado una incapacidad asombrosa para diseñar el accionar correcto ante cada coyuntura, y ahora como en el pasado volvieron a caer en la arena movediza.

Toda la sociedad sabe que el gran perdedor de la alianza entre Mejía y Hatuey ha sido Miguel, a quien su compadre les comió los caramelos.

Cuando casos así ocurren, en mi Nagua querida dicen: “zapatero a tus zapatos”

viernes, 3 de febrero de 2012

Sismos, Rocas y Suelos

Por Osiris de León
Osiris de León
La edición de fecha 02 de febrero de 2012 del prestigioso periódico Hoy recoge una excelente entrevista realizada por el Grupo de Comunicación Corripio a los Directivos de la Sociedad Dominicana de Sismología e Ingeniería Sísmica (Sodosismica), la cual contiene una afirmación del Ing. Héctor O'Reilly,  donde dice textualmente que "Una estructura se desploma si el diseño estructural está incorrecto, no importa las características del suelo" y que “si una obra tiene un mal diseño estructural colapsa donde quiera”, afirmación que difiere de lo que demuestran los terremotos de muchas ciudades del mundo.

Pero lo más interesante es que de acuerdo al periódico Hoy, el Ing. O'Reilly lo ha dicho en forma de "aclaración" a una versión (nuestra) difundida en los medios de comunicación en el sentido de que "los edificios construidos sobre terreno rocoso no colapsan ante un terremoto". Excelente.

Los profesionales dominicanos vinculados por 35 años a la sismicidad, como el Ing. O' Reilly, deben ver detenidamente el espejo de Haití, como bien lo señala en la misma entrevista el Ing. Leonardo Reyes Madera, y como lo hemos dicho nosotros cientos de veces en los medios de comunicación, porque todas las edificaciones que colapsaron en Puerto Príncipe estaban construidas sobre suelos arcillosos y arenosos, como el Palacio Nacional, la Catedral, el Palacio de Justicia, el hotel Montana, etc., grandes estructuras construidas por ingenieros,  pero al sur de PetionVille no colapsó ninguna estructura levantada sobre la roca caliza, ni siquiera las edificaciones paupérrimas construidas sin el más mínimo criterio ingenieril.

O' Reilly debe sacar un poco de tiempo para recorrer la carretera que conduce de PetionVille a Fermate, justo a 15 kilómetros al este del epicentro del sismo del 12 de enero de 2010, donde no hay una sola edificación agrietada, ni mucho menos colapsada, por estar sobre roca caliza rígida, mientras casi todas las estructuras emblemáticas de Puerto Príncipe, ubicadas a mayor distancia del epicentro del sismo, pero construidas sobre suelos flexibles, colapsaron verticalmente matando unas 300,000 personas.

Los barrios extremadamente pobres de la zona sur y suroeste de PetionVille, cercanos al epicentro del sismo, construidos por la propia gente, sin ninguna norma ingenieril, sin suficientes varillas, sin cemento de buena calidad,  y que exhiben los graves defectos de pisos blandos criticados por O' Reilly, se quedaron todos de pie, sin una sola columna afectada por cortante y sin una sola casa colapsada, porque están levantados sobre roca caliza de buena calidad,  mientras los grandes edificios construidos por los grandes ingenieros estructuralistas, sobre suelos arcillosos, sufrieron un vergonzoso colapso nunca imaginado en Puerto Príncipe, y los estructuralistas dominicanos deben aprender de esa experiencia de Haití.

Todos los especialistas de la Sociedad Dominicana de Sismología, incluyendo a  O' Reilly, saben muy bien que las ciudades de Santiago y La Vega fueron destruidas por los terremotos de 1562 y 1842 por estar levantadas sobre suelos arcillosos y arenosos, pero que la ciudad de Santo Domingo, construida sobre roca caliza coralina, se mantiene de pie después de siete terremotos de magnitud superior a 7.0 Richter, incluyendo uno de 8.1 Richter, y todos sabemos que la ciudad colonial de Santo Domingo fue construida con los mismos criterios de mampostería utilizados en Santiago y La Vega. 

De ahí que la diferencia entre la gran destrucción de Santiago y La Vega, en el pasado, y de Puerto Príncipe, hace dos años, versus la ausencia de daños en la ciudad colonial de Santo Domingo, y en la comunidad de Fermate, al suroeste de PetionVille, no fue la ingeniería, sino el comportamiento diferente entre las rocas rígidas que permiten el rápido paso de las ondas sísmicas de cizallamiento, y los suelos flexibles donde las mismas ondas sísmicas de cizallamiento viajan muy lentamente, se amplifican y el suelo vibra largo rato.

Todo verdadero entendido en ingeniería sismo resistente sabe muy bien que el principal responsable del comportamiento sísmico de una estructura es la roca o el suelo del emplazamiento, y que el segundo responsable es la propia estructura, de forma tal que estructuras malas, construidas sobre rocas buenas, como pasó en Haití, se comportan sísmicamente bien, pero que estructuras aparentemente buenas, sin criterios de sismo resistencia, se comportan sísmicamente mal cuando están construidas sobre suelos flexibles, como pasó en Haití, y que es sobre el suelo flexible donde los estructuralistas deben emplearse a fondo para diseñar estructuras verdaderamente sismo resistentes.

Por más mal construidas que hayan estado las principales edificaciones modernas colapsadas en Puerto Príncipe, debieron estar mejor construidas que las edificaciones coloniales de Santo Domingo, porque estas últimas no tienen refuerzos de varillas, ni tienen concreto de alta resistencia, ni fueron hechas cumpliendo un código de sismo resistencia, pues son estructuras coloniales de bloques de caliza coralina, unidos con vieja argamasa de cal, y no colapsaron con el terremoto del 04 de agosto de 1946, de magnitud 8.1 Richter, ubicado a tan solo 150 kilómetros al norte de Santo Domingo. 

Quién le dijo a O'Reilly que Nicolás de Ovando tenía en 1535 el código para construcción sismo resistente aprobado recientemente por el Ministerio de Obras Públicas, y quién le dijo que La Catedral, el Alcázar de Colón, la iglesia Regina Angelorum, la Fortaleza Ozama y las demás edificaciones coloniales fueron estructuras construidas con un criterio sismo resistente, si hasta 1562 ellos no sabían que en nuestra isla ocurrían grandes terremotos como el que en esa fecha destruyó a Santiago y La Vega.

Si toda la ciudad colonial de Santo Domingo hubiese estado levantada sobre suelos arcillosos o arenosos, como los del Cibao, hace siglos que hubiese desaparecido con los grandes terremotos que ha sufrido nuestra isla desde 1562 hasta el presente, pero muy especialmente con el tremendo terremoto de 1946, y si la ciudad colonial de Santiago hubiese estado levantada sobre roca hoy estaría de pie.

El terremoto de México, en 1985, de magnitud 8.1 Richter, igual al nuestro de 1946, tuvo su epicentro a 330 kilómetros al noroeste del Distrito Federal,  sin embargo, destruyó toda la zona central y sur de la ciudad capital mexicana, por estar levantada sobre suelos flexibles de un antiguo pantano, mientras la zona periférica, construida sobre roca de buena calidad, se quedó de pie. Y O' Reilly lo sabe muy bien.

La distancia desde Ciudad México al epicentro del sismo de 1985 es poco más del doble de la distancia desde Santo Domingo al epicentro del sismo de 1946, sin embargo, ciudad México fue destruida con el sismo de 1985 y la ciudad colonial de Santo Domingo quedó intacta con el terremoto de 1946. Y eso es lo suficientemente explícito para que todos estemos bien claros de las respuestas sísmicas de suelos y rocas. 

Muchos ingenieros estructuralistas defienden sus estructuras construidas supuestamente a prueba de sismos, sobre la supuesta base de que sobre los suelos flexibles ellos construyen estructuras rígidas, y que sobre las rocas rígidas ellos construyen estructuras flexibles, con el supuesto fin de distanciar el período de vibración del suelo del período de vibración de la estructura, y así evitar resonancia, pero usted les puede preguntar hoy mismo: y cuál es el período de vibración de cada suelo donde usted ha levantado cada estructura?, Tiene usted esos datos?, Cómo los obtuvo? Porque si usted no tiene esos datos no le puede decir al país que sus estructuras son sismo resistentes.  

Mejor diga que usted espera que sus estructuras sean sismo resistentes, pero no afirme que lo son, porque con el próximo sismo son muchas las estructuras que van a colapsar.

El viaducto de Hanshin, en Kobe, Japón, fue reforzado por los estructuralistas japoneses para soportar un sismo de magnitud 8.2 Richter, y poco tiempo después, en 1995, fue destruido por un sismo de 7.3 Richter, es decir, por una sacudida 10 veces menor a la esperada, y todo porque la aceleración del suelo flexible fue el doble de la aceleración utilizada en el rediseño, y los estructuralistas responsables de la obra quedaron muy mal parados ante la sociedad japonesa y ante el mundo, y quedaron como desconocedores del real comportamiento sísmico de los suelos. Y muchos de los de aquí se creen mejores que los japoneses.

El peor error que puede cometer un buen estructuralista es pretender ignorar los diferentes comportamientos sísmicos de rocas y suelos, y las respuestas sísmicas de las estructuras levantadas sobre rocas y suelos, y peor aun cuando ello se hace defendiendo exclusivamente el ejercicio profesional como constructor, dejando de lado la realidad sísmica de una isla que ha sido estremecida por grandes terremotos que han producido cientos de miles de muertes, donde se espera un nuevo gran terremoto, y donde la gente espera estar debidamente informada sobre los peligros que acechan fruto del riesgo sísmico y fruto de la gran vulnerabilidad de las estructuras públicas y privadas levantadas sobre suelos flexibles de mal comportamiento sísmico.

Esperemos que Dios se apiade del desprotegido pueblo dominicano.